Ciberfraude bancario
El hub completo: las cinco situaciones específicas de ciberfraude y problemas bancarios que trabaja el estudio.
Derecho comercial · Guía práctica
Entrás a tu home banking y encontrás una cuota que nunca pediste, o el banco te llama para cobrarte un préstamo que jamás solicitaste. Alguien, con tus datos —a veces robados por phishing, a veces obtenidos de una filtración de datos ajena a vos— entró a tu cuenta o simuló ser vos, y sacó un préstamo o un adelanto en efectivo a tu nombre. El banco, mientras tanto, te trata como si esa deuda fuera tuya.
El fraude por phishing "clásico" es una transferencia puntual que sale de tu cuenta hacia otra. Acá el problema es distinto y más grave: un tercero contrató, en tu nombre, un producto financiero completo —un préstamo personal o un adelanto en efectivo con su propio plan de cuotas, su propia tasa y su propio cronograma—, y esa operación queda registrada como una deuda tuya, con cuotas que el banco te empieza a descontar o te reclama, y que puede terminar informada en la Central de Deudores del Sistema Financiero que administra el Banco Central.
Como en cualquier reclamo de consumo derivado de un servicio financiero, la carga de la prueba no es tuya. La Ley de Defensa del Consumidor establece, para los procesos judiciales derivados de una relación de consumo, que el proveedor —acá, la entidad financiera— tiene que aportar al proceso todos los elementos técnicos y la información que esté en su poder para esclarecer el hecho, y que responde por las consecuencias de no hacerlo o de no colaborar. En la práctica, esto significa que no sos vos quien tiene que demostrar que no pediste el préstamo: es el banco quien tiene que demostrar que fuiste vos, con una diligencia razonable de su parte, o que actuaste con una culpa grave concreta —no una sospecha genérica— que rompa la cadena de su responsabilidad.
El objetivo del reclamo tiene dos capas que conviene distinguir. Primero, la anulación del contrato de préstamo: no hubo consentimiento válido de tu parte, así que el "préstamo" carece de la voluntad que todo contrato necesita para existir como tal, y no puede producir efectos jurídicos en tu contra. Segundo, la restitución de todo lo que el banco ya te haya cobrado en concepto de cuotas, intereses o descuentos automáticos vinculados a esa operación fraudulenta, más los daños que te haya generado —incluido, cuando corresponde, el daño moral por verte tratado como deudor de algo que no contrajiste, y el perjuicio concreto de figurar reportado ante el sistema financiero mientras se resuelve el reclamo.
Un préstamo fraudulento no es lo mismo que una transferencia fraudulenta puntual
Acá no se discute solo un movimiento de fondos, sino la existencia misma de un contrato de crédito que necesita tu consentimiento válido para producir efectos.
Usar tu clave no es lo mismo que haber prestado tu consentimiento informado
Que la operación se haya tramitado con tu clave no equivale, sin más, a que vos hayas querido contratar ese préstamo.
Figurar como moroso no es lo mismo que ser efectivamente deudor
Mientras se discute la anulación del préstamo, la información negativa que pueda circular sobre vos en el sistema financiero es, en sí misma, un daño reclamable.
Es una decisión que conviene evaluar caso por caso: pagar no implica reconocer la deuda como propia, pero dejar de pagar sin haber formalizado el reclamo puede complicar la discusión sobre tu situación en la Central de Deudores. Conviene definir la estrategia antes de decidir.
No. El banco tiene que acreditar concretamente que esos controles eran razonables y que vos actuaste con una culpa grave real, no alcanza con afirmar en abstracto que "el sistema funcionó bien".
Sí, cuando los hechos lo sostienen: verte reclamado por una deuda que no contrajiste, y eventualmente informado como moroso por ella, es un perjuicio que excede lo puramente patrimonial y puede integrar el reclamo junto con la devolución del dinero.
Para verificar lo que decimos, siempre con la fuente primaria a mano:
El hub completo: las cinco situaciones específicas de ciberfraude y problemas bancarios que trabaja el estudio.
Otro reclamo por un producto o cargo que nunca contrataste, esta vez en el resumen de la tarjeta.
Cuando el crédito fraudulento o abusivo aparece en una billetera virtual o una fintech de crédito, no en un banco tradicional.
El reclamo general por una transferencia no reconocida; distinto de esto, donde lo fraudulento es un préstamo entero abierto a tu nombre.
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Conti Abogados — Ciudad de Buenos Aires
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